“El que no arriesga, no gana”, reza el archiconocido refrán. Y puede que eso haya rondado por la cabeza de Vicentico a la hora de encarar la realización de Sólo un momento, su cuarto álbum como solista.
De saco y camisa, y luciendo más que nunca su estirpe de avezado crooner, Vicentico se adueñó de un Luna Park con una puesta sobria y minimalista para oficializar en vivo su más reciente material y evidenciar que su apuesta personal, sin dudas, arribó a buen puerto, a juzgar por la notable respuesta del público ante piezas flamantes como “Ya no te quiero”, “Cobarde”, “Viento” y “El pacto” que dominaron los primeros minutos del show.

Claro que también hubo espacio para viejos éxitos propios y de los Cadillacs, aunque todo el set list estuvo teñido del matiz rockero y áspero de la ajustada banda que lo secunda – hubo pasajes de hasta cinco guitarras en escena - y que parece haber adoptado desde Sólo un momento en adelante. En ese sentido, y tras ser sometidos a un bienvenido proceso de “chapa y pintura”, sorprendieron la versión acústica de “Siguiendo la luna”; el aroma pseudo disco de “Se despierta la ciudad”; el soplo de blues lento de “Basta de llamarme así” y el tono hawaiano que las guitarras le impregnaron a “Vasos vacíos”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario